Laporta se queja a Čeferin sobre el arbitraje en los partidos contra el Atlético
Informes periodísticos españoles han revelado un movimiento oficial por parte de Joan Laporta, presidente del FC Barcelona, en protesta por las decisiones arbitrales que se dieron en los enfrentamientos de su equipo contra el Atlético de Madrid en la Liga de Campeones.
Según lo informado por el diario español 'Mundo Deportivo', Laporta mostró un gran enfado por el desempeño del equipo arbitral y la tecnología de video durante el partido de vuelta en el estadio Metropolitano, lo cual también se reflejó en sus declaraciones a los medios de comunicación, antes de tomar medidas directas para expresar su descontento a los responsables de la UEFA.
El informe explicó que Laporta se comunicó directamente con Aleksander Čeferin, presidente de la UEFA, aprovechando la buena relación que tienen ambas partes, especialmente después de que el Barcelona reanudara sus relaciones con la UEFA y sus movimientos para retirarse del proyecto de la Superliga y regresar a la Asociación de Clubes Europeos.
El movimiento del presidente del Barcelona no se limitó a una llamada telefónica, ya que el informe indicó que durante su presencia en el estadio Metropolitano, se dirigió tanto a Theodoros Theodoridis, secretario general de la UEFA, como a Giorgio Marchetti, su adjunto, y les presentó una queja directa sobre las decisiones arbitrales.
Durante su discurso, Laporta criticó las decisiones del árbitro Clément Turpin en el partido de vuelta, señalando la falta de una penalización a favor de Dani Olmo, además de la fuerte intervención del portero Musso sobre Fermín, también mencionó el desempeño del árbitro Stephan Kovacs en el partido de ida en el estadio Spotify Camp Nou.
El periódico añadió que Laporta expresó su descontento con varias decisiones, destacando la falta de sanción por una mano de Bobel, la expulsión de Pau Cubarsi, además de no sancionar faltas a Koke, también criticó que la protesta oficial del Barcelona sobre el incidente de la mano fuera considerada inaceptable, a pesar de que hubo un caso similar en la Liga de Campeones que terminó con la concesión de un penal, específicamente en el partido entre el Club Brujas y el Aston Villa.
El informe señaló que los responsables de la UEFA intentaron calmar a Laporta, pidiéndole que esperara hasta el final del partido para evaluar completamente el desempeño arbitral, sin embargo, la decisión de expulsar a Eric García tras la intervención del VAR, a pesar de que inicialmente solo recibió una advertencia, aumentó su enfado.
El informe confirmó que Laporta continuó expresando su gran descontento al día siguiente, durante su presencia en el pueblo del torneo Godó, en medio del estado de ira que lo dominaba por lo ocurrido en los dos enfrentamientos.
Según lo informado por el diario español 'Mundo Deportivo', Laporta mostró un gran enfado por el desempeño del equipo arbitral y la tecnología de video durante el partido de vuelta en el estadio Metropolitano, lo cual también se reflejó en sus declaraciones a los medios de comunicación, antes de tomar medidas directas para expresar su descontento a los responsables de la UEFA.
El informe explicó que Laporta se comunicó directamente con Aleksander Čeferin, presidente de la UEFA, aprovechando la buena relación que tienen ambas partes, especialmente después de que el Barcelona reanudara sus relaciones con la UEFA y sus movimientos para retirarse del proyecto de la Superliga y regresar a la Asociación de Clubes Europeos.
El movimiento del presidente del Barcelona no se limitó a una llamada telefónica, ya que el informe indicó que durante su presencia en el estadio Metropolitano, se dirigió tanto a Theodoros Theodoridis, secretario general de la UEFA, como a Giorgio Marchetti, su adjunto, y les presentó una queja directa sobre las decisiones arbitrales.
Durante su discurso, Laporta criticó las decisiones del árbitro Clément Turpin en el partido de vuelta, señalando la falta de una penalización a favor de Dani Olmo, además de la fuerte intervención del portero Musso sobre Fermín, también mencionó el desempeño del árbitro Stephan Kovacs en el partido de ida en el estadio Spotify Camp Nou.
El periódico añadió que Laporta expresó su descontento con varias decisiones, destacando la falta de sanción por una mano de Bobel, la expulsión de Pau Cubarsi, además de no sancionar faltas a Koke, también criticó que la protesta oficial del Barcelona sobre el incidente de la mano fuera considerada inaceptable, a pesar de que hubo un caso similar en la Liga de Campeones que terminó con la concesión de un penal, específicamente en el partido entre el Club Brujas y el Aston Villa.
El informe señaló que los responsables de la UEFA intentaron calmar a Laporta, pidiéndole que esperara hasta el final del partido para evaluar completamente el desempeño arbitral, sin embargo, la decisión de expulsar a Eric García tras la intervención del VAR, a pesar de que inicialmente solo recibió una advertencia, aumentó su enfado.
El informe confirmó que Laporta continuó expresando su gran descontento al día siguiente, durante su presencia en el pueblo del torneo Godó, en medio del estado de ira que lo dominaba por lo ocurrido en los dos enfrentamientos.