Flick cede ante las presiones de los jugadores del Barcelona
La emisora "Radio Cataluña" reveló que los líderes del equipo del Barcelona han tomado medidas para presionar a la dirección deportiva, representada por el director deportivo Deco y el entrenador Hans Flick, con el fin de modificar el sistema de sanciones por casos de retraso.
Según la fuente, varios jugadores no estaban cómodos con la sanción previamente establecida, que consistía en excluir al jugador retrasado de la alineación, lo que lo exponía directamente ante el público y los medios de comunicación, poniéndolo bajo presión adicional.
Flick, conocido por su apertura al diálogo en el vestuario, escuchó el punto de vista de los líderes y se convenció de que la mejor solución era renunciar a la sanción deportiva y reemplazarla por una sanción económica interna, manteniendo la disciplina sin afectar directamente el aspecto técnico del equipo.
A pesar de esta modificación, la postura del entrenador alemán sigue siendo clara y firme, ya que considera el día del partido como "sagrado" y cree que llegar tarde, aunque sea por unos segundos, es una falta de respeto hacia los compañeros de equipo y el cuerpo técnico.
Informes de prensa anteriores indicaron que la directiva del club catalán ha establecido multas económicas que pueden llegar hasta los 40 mil euros para los jugadores que lleguen tarde a los entrenamientos o a las concentraciones previas a los partidos.
Según la fuente, varios jugadores no estaban cómodos con la sanción previamente establecida, que consistía en excluir al jugador retrasado de la alineación, lo que lo exponía directamente ante el público y los medios de comunicación, poniéndolo bajo presión adicional.
Flick, conocido por su apertura al diálogo en el vestuario, escuchó el punto de vista de los líderes y se convenció de que la mejor solución era renunciar a la sanción deportiva y reemplazarla por una sanción económica interna, manteniendo la disciplina sin afectar directamente el aspecto técnico del equipo.
A pesar de esta modificación, la postura del entrenador alemán sigue siendo clara y firme, ya que considera el día del partido como "sagrado" y cree que llegar tarde, aunque sea por unos segundos, es una falta de respeto hacia los compañeros de equipo y el cuerpo técnico.
Informes de prensa anteriores indicaron que la directiva del club catalán ha establecido multas económicas que pueden llegar hasta los 40 mil euros para los jugadores que lleguen tarde a los entrenamientos o a las concentraciones previas a los partidos.