Controversia antes del enfrentamiento entre Egipto e Irán en la Copa del Mundo
La controversia se intensifica antes del enfrentamiento entre Egipto e Irán programado para la madrugada del sábado en la ciudad de Seattle, como parte de las competiciones de la Copa del Mundo 2026, después de que el comité organizador en la ciudad estadounidense eligiera el partido como el Partido del Orgullo en celebración de la comunidad LGBTQ+.
Estos desarrollos ocurren mientras la selección iraní continúa su participación en el torneo en medio de varios desafíos, entre ellos la objeción del entrenador Amir Ghalenoei anteriormente sobre la duración de la preparación de los jugadores antes de los partidos.
El periódico "The New York Times" informó, citando a un portavoz del equipo iraní, que las federaciones de Egipto e Irán rechazan vincular el partido con esta iniciativa, dadas las valores y posturas predominantes en ambos países respecto a este asunto.
El portavoz afirmó que Irán y Egipto son dos países musulmanes que comparten profundos lazos culturales y religiosos, subrayando que los puntos de vista expresados por las federaciones reflejan los valores y creencias comunes de los pueblos de ambos países. Añadió que la postura de ambas partes es rechazar la realización de cualquier ceremonia o actividad promocional relacionada con este movimiento dentro del estadio o en el entorno del partido.
La misma fuente señaló que la posición conjunta de ambos equipos coloca a la FIFA ante una decisión importante sobre cómo manejar este asunto antes del esperado encuentro entre Egipto e Irán.
Estos desarrollos ocurren mientras la selección iraní continúa su participación en el torneo en medio de varios desafíos, entre ellos la objeción del entrenador Amir Ghalenoei anteriormente sobre la duración de la preparación de los jugadores antes de los partidos.
El periódico "The New York Times" informó, citando a un portavoz del equipo iraní, que las federaciones de Egipto e Irán rechazan vincular el partido con esta iniciativa, dadas las valores y posturas predominantes en ambos países respecto a este asunto.
El portavoz afirmó que Irán y Egipto son dos países musulmanes que comparten profundos lazos culturales y religiosos, subrayando que los puntos de vista expresados por las federaciones reflejan los valores y creencias comunes de los pueblos de ambos países. Añadió que la postura de ambas partes es rechazar la realización de cualquier ceremonia o actividad promocional relacionada con este movimiento dentro del estadio o en el entorno del partido.
La misma fuente señaló que la posición conjunta de ambos equipos coloca a la FIFA ante una decisión importante sobre cómo manejar este asunto antes del esperado encuentro entre Egipto e Irán.