Graham Arnold destaca un punto positivo del amistoso contra Venezuela
La selección iraquí concluyó sus preparativos para la Copa Mundial 2026 con una derrota ante Venezuela por dos goles a cero en el partido que se llevó a cabo en el estadio Toyota de la ciudad de Chicago, EE.UU. Tras el pitido final, Graham Arnold partió con la delegación de los 'Leones de Mesopotamia' hacia su campamento en Virginia, donde comenzará el verdadero viaje mundialista en el complicado grupo nueve junto a Francia, Noruega y Senegal.
El entrenador australiano se mostró optimista en sus declaraciones tras el encuentro, describiendo el partido como 'perfecto' desde su punto de vista. Arnold explicó que el equipo pagó el precio de los errores cometidos, lo cual es esperado en el fútbol, señalando que el castigo siempre llegará cuando se le conceden espacios y fallos al rival, y eso fue lo que ocurrió hoy ante la Vinotinto. Pero enfatizó que el mayor logro fue que todos los jugadores salieron del encuentro en buen estado físico sin lesiones, que era el objetivo antes del partido, dado que se acerca el inicio del torneo.
Arnold aseguró que obtuvo lo que necesitaba de este enfrentamiento de prueba. Su mayor preocupación era evitar perder a cualquier jugador a pocas semanas del inicio de la Copa Mundial, por lo que decidió realizar cambios completos y distribuir los minutos entre el mayor número de jugadores posible. Para él, dar la oportunidad a todos y dividir el esfuerzo entre la plantilla fue un éxito en sí mismo, incluso si fue a expensas del resultado.
El entrenador australiano expresó su satisfacción con la imagen que mostró el equipo, excepto por las jugadas que le costaron a Irak dos goles. Explicó que no incluyó a ninguno de los jugadores que comenzaron el partido contra España en el once inicial, sino que confió en otro grupo que jugó 45 o 30 minutos contra el Matador para completar cerca de 60 minutos hoy. Esta rotación le dio una imagen clara sobre la preparación de los suplentes y su confianza en ellos. Añadió que está satisfecho en general con el desempeño de los jugadores, considerando que los errores defensivos fueron lo que determinó el resultado.
Arnold entró al encuentro con un esquema 4-4-2. En la portería estuvo Jalal Hassan, y delante de él la línea defensiva compuesta por Hussein Ali, Manaf Younis, Rebin Solaka y Ahmed Maknazi. El mediocampo incluyó a Aymar Sher, Kevin Jacob, Ahmed Qasim e Ibrahim Baish, mientras que el ataque fue liderado por el dúo Ayman Hussein y Ali Al-Hamadi antes de que el entrenador les diera descanso y pusiera a Mohannad Ali 'Mimi' y Ali Yusuf. Este último no completó sus minutos después de recibir una tarjeta roja en el minuto 72, dejando a Irak con diez jugadores.
Las declaraciones de Arnold llevan un mensaje doble: por un lado, tranquiliza a los aficionados asegurando que el equipo entró al campamento mundialista sin lesiones y con un buen estado físico tras distribuir el esfuerzo, y por otro lado, reconoce que los errores defensivos deben ser corregidos de inmediato. El amistoso contra Venezuela fue como el último espejo que reflejó los defectos antes de que comiencen los enfrentamientos que no permiten compensación.
El entrenador australiano se mostró optimista en sus declaraciones tras el encuentro, describiendo el partido como 'perfecto' desde su punto de vista. Arnold explicó que el equipo pagó el precio de los errores cometidos, lo cual es esperado en el fútbol, señalando que el castigo siempre llegará cuando se le conceden espacios y fallos al rival, y eso fue lo que ocurrió hoy ante la Vinotinto. Pero enfatizó que el mayor logro fue que todos los jugadores salieron del encuentro en buen estado físico sin lesiones, que era el objetivo antes del partido, dado que se acerca el inicio del torneo.
Arnold aseguró que obtuvo lo que necesitaba de este enfrentamiento de prueba. Su mayor preocupación era evitar perder a cualquier jugador a pocas semanas del inicio de la Copa Mundial, por lo que decidió realizar cambios completos y distribuir los minutos entre el mayor número de jugadores posible. Para él, dar la oportunidad a todos y dividir el esfuerzo entre la plantilla fue un éxito en sí mismo, incluso si fue a expensas del resultado.
El entrenador australiano expresó su satisfacción con la imagen que mostró el equipo, excepto por las jugadas que le costaron a Irak dos goles. Explicó que no incluyó a ninguno de los jugadores que comenzaron el partido contra España en el once inicial, sino que confió en otro grupo que jugó 45 o 30 minutos contra el Matador para completar cerca de 60 minutos hoy. Esta rotación le dio una imagen clara sobre la preparación de los suplentes y su confianza en ellos. Añadió que está satisfecho en general con el desempeño de los jugadores, considerando que los errores defensivos fueron lo que determinó el resultado.
Arnold entró al encuentro con un esquema 4-4-2. En la portería estuvo Jalal Hassan, y delante de él la línea defensiva compuesta por Hussein Ali, Manaf Younis, Rebin Solaka y Ahmed Maknazi. El mediocampo incluyó a Aymar Sher, Kevin Jacob, Ahmed Qasim e Ibrahim Baish, mientras que el ataque fue liderado por el dúo Ayman Hussein y Ali Al-Hamadi antes de que el entrenador les diera descanso y pusiera a Mohannad Ali 'Mimi' y Ali Yusuf. Este último no completó sus minutos después de recibir una tarjeta roja en el minuto 72, dejando a Irak con diez jugadores.
Las declaraciones de Arnold llevan un mensaje doble: por un lado, tranquiliza a los aficionados asegurando que el equipo entró al campamento mundialista sin lesiones y con un buen estado físico tras distribuir el esfuerzo, y por otro lado, reconoce que los errores defensivos deben ser corregidos de inmediato. El amistoso contra Venezuela fue como el último espejo que reflejó los defectos antes de que comiencen los enfrentamientos que no permiten compensación.