Tshabalala... el gol que unió a Sudáfrica aunque sea por un segundo
Un informe del periódico The Guardian recordó el histórico gol que marcó Siphiwe Tshabalala contra la selección de México durante el partido inaugural de la Copa Mundial 2010, considerando que no fue solo un gol en el fútbol, sino un momento que encarnó el sueño que los sudafricanos querían vivir.
En un momento en que había dudas sobre la capacidad del país para organizar el torneo, el Mundial se convirtió en un proyecto nacional en el que participaron diferentes sectores de la sociedad, en un ambiente de optimismo y orgullo.
El ambiente previo al torneo fue excepcional, con banderas ondeando en las calles y coches, y los ciudadanos vistiendo camisetas del equipo nacional todos los viernes, mientras que la frase «Siéntelo, está aquí» se convirtió en un lema nacional que simboliza la esperanza. Al comenzar el partido contra México en Johannesburgo, los sonidos de las famosas vuvuzelas resonaron por todas partes, antes de que llegara el momento inolvidable cuando Tshabalala avanzó por la izquierda y lanzó un potente disparo que se alojó en la esquina lejana de la portería.
El gol encendió una alegría desbordante en todo el país, desde las gradas hasta las playas, barrios y aldeas, mientras el famoso comentarista Peter Drury inmortalizaba ese momento con su célebre frase: «¡Gol para Sudáfrica, gol para toda África!». Aunque México empató más tarde y el partido terminó 1-1, el gol de Tshabalala sigue siendo uno de los momentos más memorables en la historia de la Copa del Mundo.
El torneo no resolvió los problemas económicos y sociales de Sudáfrica, ni cumplió con las grandes promesas que lo acompañaron, pero ese gol le dio al país algo diferente; un raro momento en el que la nación se sintió unida, viva y optimista. El informe concluyó diciendo que la Copa del Mundo no salvó a Sudáfrica, pero el balón de Tshabalala que abrazó la red ese día mostró, aunque solo por un segundo, la imagen del país que su gente soñaba con ser.
En un momento en que había dudas sobre la capacidad del país para organizar el torneo, el Mundial se convirtió en un proyecto nacional en el que participaron diferentes sectores de la sociedad, en un ambiente de optimismo y orgullo.
El ambiente previo al torneo fue excepcional, con banderas ondeando en las calles y coches, y los ciudadanos vistiendo camisetas del equipo nacional todos los viernes, mientras que la frase «Siéntelo, está aquí» se convirtió en un lema nacional que simboliza la esperanza. Al comenzar el partido contra México en Johannesburgo, los sonidos de las famosas vuvuzelas resonaron por todas partes, antes de que llegara el momento inolvidable cuando Tshabalala avanzó por la izquierda y lanzó un potente disparo que se alojó en la esquina lejana de la portería.
El gol encendió una alegría desbordante en todo el país, desde las gradas hasta las playas, barrios y aldeas, mientras el famoso comentarista Peter Drury inmortalizaba ese momento con su célebre frase: «¡Gol para Sudáfrica, gol para toda África!». Aunque México empató más tarde y el partido terminó 1-1, el gol de Tshabalala sigue siendo uno de los momentos más memorables en la historia de la Copa del Mundo.
El torneo no resolvió los problemas económicos y sociales de Sudáfrica, ni cumplió con las grandes promesas que lo acompañaron, pero ese gol le dio al país algo diferente; un raro momento en el que la nación se sintió unida, viva y optimista. El informe concluyó diciendo que la Copa del Mundo no salvó a Sudáfrica, pero el balón de Tshabalala que abrazó la red ese día mostró, aunque solo por un segundo, la imagen del país que su gente soñaba con ser.