Irak cambia el cálculo en el grupo noveno de la Copa del Mundo
La selección iraquí logró cambiar todos los cálculos previos del público y el entorno deportivo en Irak, tras la fuerte actuación que presentó ante España en el amistoso de La Coruña que terminó en empate 1-1. Una aparición confiada en el estadio de Riazor como parte de los preparativos finales para la Copa del Mundo 2026 que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México, devolvió al equipo su prestigio y otorgó a todos una nueva dosis de optimismo.
Los expertos y analistas en el ámbito futbolístico iraquí consideran que este resultado por sí solo es suficiente para elevar el nivel de confianza dentro del campamento blanco. Entrar al mundial con un alto ánimo marca una gran diferencia, incluso si el grupo noveno incluye gigantes como Francia, Noruega y Senegal, y el objetivo es claro: obtener un resultado positivo que esté a la altura del nombre de Irak.
El exastro iraquí Bassam Raouf elogió el desempeño ante los matadores y lo consideró un punto de inflexión en la personalidad del equipo. Habló con win diciendo: "Irak jugó un gran partido ante España y mostró una cara completamente diferente a la de las eliminatorias de la Copa del Mundo. Creo que es el enfrentamiento más destacado y fuerte que han tenido los Leones de Mesopotamia en su historia, especialmente porque fue contra un equipo que ha ganado el mundo antes y hoy se clasifica entre los fuertes candidatos para la próxima edición".
Raouf admitió que España no participó con su formación completa, pero enfatizó que su valor no disminuye: "Sigue siendo un gran equipo que ofrece un fútbol moderno, rápido y muy organizado. El encuentro se llevó a cabo en España y frente a sus aficionados, y a pesar de eso, Irak estaba físicamente y mentalmente preparado de manera notable. El equipo entró al partido con un gran entusiasmo para enfrentar a los grandes rivales, y la dificultad de la prueba en sí misma dará a los jugadores una confianza adicional antes del mundial".
Lo más destacado que notó Bassam Raouf fue el salto en el nivel de organización y cohesión: "La mayor mejora en Irak fue en el aspecto táctico y la conexión entre los jugadores. El equipo ahora sabe cómo pasar de la defensa al ataque y del ataque a la defensa con fluidez. La construcción de las jugadas se ha vuelto gradual, y el cierre de espacios defensivamente se ha vuelto más preciso".
El lateral izquierdo Mirkhas Doski recibió la mayor parte de los elogios: "El lado izquierdo fue nuestra fuente de fortaleza y superioridad a pesar de las capacidades de los españoles. Mirkhas jugó un partido excepcional, limitó el peligro de las alas españolas y cerró los espacios con destreza, además participó activamente en el centro del campo".
Raouf no pasó por alto el papel de los demás elementos: "Marco Faraj y el resto de los profesionales y jóvenes talentos dejaron una huella clara. La formación apareció cohesionada y lista en todos los aspectos, contrariamente a todas las expectativas que pronosticaban una dura derrota ante España".
El mensaje más importante que Raouf sacó fue que la imagen de Irak ha cambiado ahora para los rivales: "Después de este desempeño, los cálculos serán diferentes. Francia, Noruega y Senegal considerarán a Irak de manera diferente. La fuerza de los Leones de Mesopotamia está en su cohesión y espíritu colectivo, y esto se mostrará más con el tiempo y gradualmente, especialmente con el creciente nivel de confianza mutua entre el entrenador Graham Arnold y los jugadores. Por eso estamos seguros de que Irak puede dar una sorpresa en el grupo noveno a pesar de su dificultad".
La delegación del equipo llegó la madrugada del sábado a Chicago para comenzar la última fase de preparación. El último enfrentamiento amistoso será contra Venezuela en la madrugada del miércoles, que es el ensayo final antes del pitido inicial de la Copa del Mundo. Irak comenzará oficialmente su recorrido el 17 de junio enfrentando a Noruega.
El empate con España no solo le dio un punto a Irak, sino que le otorgó una nueva identidad: un equipo organizado, valiente, que no teme a los grandes. Y con la llegada de la delegación a América, comienza el capítulo más importante en la historia de los Leones de Mesopotamia en el mundial, y la confianza que ha sembrado Arnold ahora es su primera arma.
Los expertos y analistas en el ámbito futbolístico iraquí consideran que este resultado por sí solo es suficiente para elevar el nivel de confianza dentro del campamento blanco. Entrar al mundial con un alto ánimo marca una gran diferencia, incluso si el grupo noveno incluye gigantes como Francia, Noruega y Senegal, y el objetivo es claro: obtener un resultado positivo que esté a la altura del nombre de Irak.
El exastro iraquí Bassam Raouf elogió el desempeño ante los matadores y lo consideró un punto de inflexión en la personalidad del equipo. Habló con win diciendo: "Irak jugó un gran partido ante España y mostró una cara completamente diferente a la de las eliminatorias de la Copa del Mundo. Creo que es el enfrentamiento más destacado y fuerte que han tenido los Leones de Mesopotamia en su historia, especialmente porque fue contra un equipo que ha ganado el mundo antes y hoy se clasifica entre los fuertes candidatos para la próxima edición".
Raouf admitió que España no participó con su formación completa, pero enfatizó que su valor no disminuye: "Sigue siendo un gran equipo que ofrece un fútbol moderno, rápido y muy organizado. El encuentro se llevó a cabo en España y frente a sus aficionados, y a pesar de eso, Irak estaba físicamente y mentalmente preparado de manera notable. El equipo entró al partido con un gran entusiasmo para enfrentar a los grandes rivales, y la dificultad de la prueba en sí misma dará a los jugadores una confianza adicional antes del mundial".
Lo más destacado que notó Bassam Raouf fue el salto en el nivel de organización y cohesión: "La mayor mejora en Irak fue en el aspecto táctico y la conexión entre los jugadores. El equipo ahora sabe cómo pasar de la defensa al ataque y del ataque a la defensa con fluidez. La construcción de las jugadas se ha vuelto gradual, y el cierre de espacios defensivamente se ha vuelto más preciso".
El lateral izquierdo Mirkhas Doski recibió la mayor parte de los elogios: "El lado izquierdo fue nuestra fuente de fortaleza y superioridad a pesar de las capacidades de los españoles. Mirkhas jugó un partido excepcional, limitó el peligro de las alas españolas y cerró los espacios con destreza, además participó activamente en el centro del campo".
Raouf no pasó por alto el papel de los demás elementos: "Marco Faraj y el resto de los profesionales y jóvenes talentos dejaron una huella clara. La formación apareció cohesionada y lista en todos los aspectos, contrariamente a todas las expectativas que pronosticaban una dura derrota ante España".
El mensaje más importante que Raouf sacó fue que la imagen de Irak ha cambiado ahora para los rivales: "Después de este desempeño, los cálculos serán diferentes. Francia, Noruega y Senegal considerarán a Irak de manera diferente. La fuerza de los Leones de Mesopotamia está en su cohesión y espíritu colectivo, y esto se mostrará más con el tiempo y gradualmente, especialmente con el creciente nivel de confianza mutua entre el entrenador Graham Arnold y los jugadores. Por eso estamos seguros de que Irak puede dar una sorpresa en el grupo noveno a pesar de su dificultad".
La delegación del equipo llegó la madrugada del sábado a Chicago para comenzar la última fase de preparación. El último enfrentamiento amistoso será contra Venezuela en la madrugada del miércoles, que es el ensayo final antes del pitido inicial de la Copa del Mundo. Irak comenzará oficialmente su recorrido el 17 de junio enfrentando a Noruega.
El empate con España no solo le dio un punto a Irak, sino que le otorgó una nueva identidad: un equipo organizado, valiente, que no teme a los grandes. Y con la llegada de la delegación a América, comienza el capítulo más importante en la historia de los Leones de Mesopotamia en el mundial, y la confianza que ha sembrado Arnold ahora es su primera arma.