El Comité de Árbitros confirma la validez de la decisión de no conceder un penalti al Al-Ahly contra el Cerámica
El comité principal de árbitros resolvió la controversia que surgió tras el partido entre Al Ahly y Cerámica Cleopatra, respecto a la solicitud del equipo rojo de un penalti en los últimos minutos, después de una revisión exhaustiva de la situación controvertida.
El partido terminó en empate 1-1, después de que el árbitro Mahmoud Wafa decidiera continuar el juego sin conceder un penalti, una decisión que provocó amplias objeciones por parte de los jugadores del Al-Ahly y el cuerpo técnico.
Según lo que se ha discutido dentro del comité presidido por Óscar Ruiz, los miembros coincidieron en la validez total de la decisión del árbitro en el campo, afirmando que la controversia se debe a la forma en que el árbitro de tecnología de video, Mahmoud Ashour, presentó la escena.
El comité explicó que el VAR mostró la jugada solo desde el ángulo de la cámara trasera, un ángulo que podría sugerir una mano que justificaría un penalti, antes de que el árbitro de campo solicitara revisar otro ángulo más claro, que mostró que la posición de la mano del defensor era natural y no ameritaba sanción.
El comité basó su decisión en casos de arbitraje similares a nivel internacional, incluyendo una jugada similar en las competiciones de fútbol femenino en los Juegos Olímpicos de París, donde se tomó la misma decisión de continuar el juego. El comité cerró el caso confirmando la validez de la decisión del árbitro, señalando que la intervención del árbitro de video no fue acertada en este caso.
El partido terminó en empate 1-1, después de que el árbitro Mahmoud Wafa decidiera continuar el juego sin conceder un penalti, una decisión que provocó amplias objeciones por parte de los jugadores del Al-Ahly y el cuerpo técnico.
Según lo que se ha discutido dentro del comité presidido por Óscar Ruiz, los miembros coincidieron en la validez total de la decisión del árbitro en el campo, afirmando que la controversia se debe a la forma en que el árbitro de tecnología de video, Mahmoud Ashour, presentó la escena.
El comité explicó que el VAR mostró la jugada solo desde el ángulo de la cámara trasera, un ángulo que podría sugerir una mano que justificaría un penalti, antes de que el árbitro de campo solicitara revisar otro ángulo más claro, que mostró que la posición de la mano del defensor era natural y no ameritaba sanción.
El comité basó su decisión en casos de arbitraje similares a nivel internacional, incluyendo una jugada similar en las competiciones de fútbol femenino en los Juegos Olímpicos de París, donde se tomó la misma decisión de continuar el juego. El comité cerró el caso confirmando la validez de la decisión del árbitro, señalando que la intervención del árbitro de video no fue acertada en este caso.