La crisis de la final de la Copa Africana de Naciones 2025 se intensifica... Informes revelan los entresijos de la retirada del título a Senegal
El periódico francés Le Monde reveló detalles interesantes sobre la crisis de la final de la Copa Africana de Naciones 2025, que se celebró en Marruecos, en medio de una gran controversia tras la decisión de la Confederación Africana de Fútbol de retirar el título a la selección de Senegal y otorgárselo a la selección de Marruecos.
Según el informe, la selección senegalesa resolvió el enfrentamiento en el campo de juego ganando por un gol a cero tras el tiempo extra, antes de que estallara la crisis en los últimos minutos, después de que sus jugadores protestaran por la concesión de un penalti a favor de Marruecos, lo que llevó a la interrupción del juego durante varios minutos.
A pesar de haber fallado el penalti, la selección senegalesa volvió a marcar el gol de la victoria en el tiempo extra, aunque la polémica continuó después del partido, en medio de objeciones oficiales.
El periódico señaló que tuvo acceso a informes internos que revelaron profundas divisiones dentro de la Confederación Africana, donde el Comité de Apelaciones se basó en datos descritos como sorprendentes, entre ellos un memorando presentado por la federación marroquí que incluía declaraciones del presidente del Comité de Árbitros, Olivier Savary, en las que hablaba de instrucciones para no amonestar a los jugadores de Senegal durante el encuentro.
Estos datos suscitaron preguntas sobre la posibilidad de presiones sobre el equipo arbitral y su impacto en el desarrollo del partido, lo que posteriormente se reflejó en la decisión de otorgar el título.
Por otro lado, la federación senegalesa anunció su intención de recurrir al Tribunal de Arbitraje Deportivo para impugnar la decisión, en un paso que podría mantener el caso abierto durante el próximo período.
Según el informe, la selección senegalesa resolvió el enfrentamiento en el campo de juego ganando por un gol a cero tras el tiempo extra, antes de que estallara la crisis en los últimos minutos, después de que sus jugadores protestaran por la concesión de un penalti a favor de Marruecos, lo que llevó a la interrupción del juego durante varios minutos.
A pesar de haber fallado el penalti, la selección senegalesa volvió a marcar el gol de la victoria en el tiempo extra, aunque la polémica continuó después del partido, en medio de objeciones oficiales.
El periódico señaló que tuvo acceso a informes internos que revelaron profundas divisiones dentro de la Confederación Africana, donde el Comité de Apelaciones se basó en datos descritos como sorprendentes, entre ellos un memorando presentado por la federación marroquí que incluía declaraciones del presidente del Comité de Árbitros, Olivier Savary, en las que hablaba de instrucciones para no amonestar a los jugadores de Senegal durante el encuentro.
Estos datos suscitaron preguntas sobre la posibilidad de presiones sobre el equipo arbitral y su impacto en el desarrollo del partido, lo que posteriormente se reflejó en la decisión de otorgar el título.
Por otro lado, la federación senegalesa anunció su intención de recurrir al Tribunal de Arbitraje Deportivo para impugnar la decisión, en un paso que podría mantener el caso abierto durante el próximo período.