Barcelona decide bloquear la venta de entradas con visibilidad limitada
Juan Sentiés, director de operaciones del FC Barcelona, reveló la decisión del club de bloquear la venta de entradas con visibilidad limitada en el estadio Spotify Camp Nou, después de que el problema se hiciera evidente durante los últimos partidos, especialmente en la Liga de Campeones, según informó el diario español 'Mundo Deportivo'.
Sentiés explicó que este problema era previsible antes del rediseño del estadio, asegurando que la visibilidad es perfecta en ausencia de la plataforma de transmisión televisiva en forma de U. Dijo: 'Éramos conscientes de este problema de antemano, la visibilidad desde la primera fila hasta la parte superior de la grada es excelente sin la plataforma de transmisión, pero su presencia impone algunos obstáculos'.
Añadió que el club tendrá que tomar soluciones graduales, señalando que estas soluciones no serán inmediatas, ya que se bloquearán los asientos afectados y no se pondrán a la venta en el futuro, después de haber sido vendidos en el último partido. Aseguró que el número de asientos afectados oscila entre 300 y 350 en los partidos de la Liga de Campeones, mientras que el número desciende a entre 150 y 200 asientos en los partidos de la liga española.
Sentiés habló sobre las causas del agravamiento del problema, explicando que la instalación de la plataforma de transmisión televisiva, junto con la asignación de espacios para fotógrafos y cámaras, reduce el ángulo de visión en algunos asientos, especialmente en las primeras filas de la grada Gol Nord.
También descartó la posibilidad de bajar el terreno de juego como solución alternativa, asegurando que eso no es posible porque afectaría negativamente a la visibilidad del resto de los espectadores en las gradas, dado que la pendiente de la primera grada es prácticamente fija sin grandes cambios.
Indicó que el club está estudiando soluciones similares a las implementadas en los estadios ingleses, como la asignación de lugares específicos para fotógrafos frente a la plataforma de transmisión, pero enfatizó que la aplicación de estas soluciones llevará tiempo, con la administración prefiriendo actualmente controlar la capacidad de asistencia en las filas de la primera a la quinta en la grada Gol Nord.
Sentiés aseguró que el problema no se extiende más allá de las primeras filas, donde no hay obstáculos de visibilidad a partir de la sexta fila en los partidos de la Liga de Campeones, y desde la tercera fila en los partidos de la liga española, basándose en estudios detallados realizados por el club. Añadió que los asientos que no ofrecen una visión clara, y desde los cuales solo se verán las cabezas de los jugadores, no se venderán para evitar que los espectadores se desplacen dentro del estadio en busca de mejores lugares.
En cuanto a la propuesta de crear gradas de animación en ambos extremos del estadio, explicó que esta opción no es viable debido al gran número de abonados, asegurando la necesidad de mantener el mayor número posible de asientos con buena visibilidad para los aficionados.
Sentiés concluyó su intervención señalando la existencia de algunos techos bajos en los pasillos internos de la grada principal, explicando que su altura varía entre 1.98 y 2 metros, y que no se pueden modificar porque son parte de la estructura patrimonial de la segunda grada, además de las restricciones de ingeniería relacionadas con los pasillos para personas con necesidades especiales, lo que ha llevado a colocar señales de advertencia claras para garantizar la seguridad de los aficionados.
Sentiés explicó que este problema era previsible antes del rediseño del estadio, asegurando que la visibilidad es perfecta en ausencia de la plataforma de transmisión televisiva en forma de U. Dijo: 'Éramos conscientes de este problema de antemano, la visibilidad desde la primera fila hasta la parte superior de la grada es excelente sin la plataforma de transmisión, pero su presencia impone algunos obstáculos'.
Añadió que el club tendrá que tomar soluciones graduales, señalando que estas soluciones no serán inmediatas, ya que se bloquearán los asientos afectados y no se pondrán a la venta en el futuro, después de haber sido vendidos en el último partido. Aseguró que el número de asientos afectados oscila entre 300 y 350 en los partidos de la Liga de Campeones, mientras que el número desciende a entre 150 y 200 asientos en los partidos de la liga española.
Sentiés habló sobre las causas del agravamiento del problema, explicando que la instalación de la plataforma de transmisión televisiva, junto con la asignación de espacios para fotógrafos y cámaras, reduce el ángulo de visión en algunos asientos, especialmente en las primeras filas de la grada Gol Nord.
También descartó la posibilidad de bajar el terreno de juego como solución alternativa, asegurando que eso no es posible porque afectaría negativamente a la visibilidad del resto de los espectadores en las gradas, dado que la pendiente de la primera grada es prácticamente fija sin grandes cambios.
Indicó que el club está estudiando soluciones similares a las implementadas en los estadios ingleses, como la asignación de lugares específicos para fotógrafos frente a la plataforma de transmisión, pero enfatizó que la aplicación de estas soluciones llevará tiempo, con la administración prefiriendo actualmente controlar la capacidad de asistencia en las filas de la primera a la quinta en la grada Gol Nord.
Sentiés aseguró que el problema no se extiende más allá de las primeras filas, donde no hay obstáculos de visibilidad a partir de la sexta fila en los partidos de la Liga de Campeones, y desde la tercera fila en los partidos de la liga española, basándose en estudios detallados realizados por el club. Añadió que los asientos que no ofrecen una visión clara, y desde los cuales solo se verán las cabezas de los jugadores, no se venderán para evitar que los espectadores se desplacen dentro del estadio en busca de mejores lugares.
En cuanto a la propuesta de crear gradas de animación en ambos extremos del estadio, explicó que esta opción no es viable debido al gran número de abonados, asegurando la necesidad de mantener el mayor número posible de asientos con buena visibilidad para los aficionados.
Sentiés concluyó su intervención señalando la existencia de algunos techos bajos en los pasillos internos de la grada principal, explicando que su altura varía entre 1.98 y 2 metros, y que no se pueden modificar porque son parte de la estructura patrimonial de la segunda grada, además de las restricciones de ingeniería relacionadas con los pasillos para personas con necesidades especiales, lo que ha llevado a colocar señales de advertencia claras para garantizar la seguridad de los aficionados.