Unión de Tánger protesta contra las decisiones arbitrales frente al Raja
El club Ittihad Tánger emitió un comunicado oficial expresando su descontento con las decisiones arbitrales que se dieron en su partido contra Raja Casablanca, en el marco de la decimotercera jornada del campeonato profesional.
La objeción del club surgió a raíz de la tarjeta roja que recibió el defensor Bilal Al-Wadghiri en el primer tiempo, ya que consideraron que la decisión no estaba en consonancia con la evaluación de la situación en el campo y que afectó directamente el desarrollo del encuentro.
El Ittihad de Tánger aclaró en su comunicado que el incidente no es un caso aislado, señalando lo que describió como repetición de errores arbitrales durante la presente temporada, que considera han afectado sus resultados y han comprometido el principio de igualdad de oportunidades entre los equipos.
El club también expresó su reserva sobre la forma en que intervino la tecnología de video, que estaba bajo la supervisión del árbitro Abdel Rahim Al-Rakhiz, pidiendo una investigación urgente y transparente sobre los casos controvertidos, junto con la publicación de las grabaciones de audio de la sala de video, en confirmación del principio de transparencia y rendición de cuentas.
Al final de su comunicado, el Ittihad de Tánger reafirmó su compromiso de defender sus derechos a través de los canales legales, subrayando su interés en la integridad de la competencia y la imagen del fútbol nacional, y rechazando cualquier decisión que considere que afecta la justicia del arbitraje en el campeonato profesional.
La objeción del club surgió a raíz de la tarjeta roja que recibió el defensor Bilal Al-Wadghiri en el primer tiempo, ya que consideraron que la decisión no estaba en consonancia con la evaluación de la situación en el campo y que afectó directamente el desarrollo del encuentro.
El Ittihad de Tánger aclaró en su comunicado que el incidente no es un caso aislado, señalando lo que describió como repetición de errores arbitrales durante la presente temporada, que considera han afectado sus resultados y han comprometido el principio de igualdad de oportunidades entre los equipos.
El club también expresó su reserva sobre la forma en que intervino la tecnología de video, que estaba bajo la supervisión del árbitro Abdel Rahim Al-Rakhiz, pidiendo una investigación urgente y transparente sobre los casos controvertidos, junto con la publicación de las grabaciones de audio de la sala de video, en confirmación del principio de transparencia y rendición de cuentas.
Al final de su comunicado, el Ittihad de Tánger reafirmó su compromiso de defender sus derechos a través de los canales legales, subrayando su interés en la integridad de la competencia y la imagen del fútbol nacional, y rechazando cualquier decisión que considere que afecta la justicia del arbitraje en el campeonato profesional.