El Ejército Real se prepara para enfrentar a Pyramids en El Cairo y solicita garantías de seguridad de la CAF
El sorteo de los cuartos de final de la Liga de Campeones de África para la temporada 2025-2026 resultó en un enfrentamiento candente entre el FAR Rabat y Pyramids, repitiendo el enfrentamiento de la temporada pasada que terminó con la eliminación del equipo marroquí.
Sin embargo, los cálculos del partido van más allá del simple deseo de revancha, incluyendo consideraciones organizativas y de seguridad antes del esperado viaje de vuelta a El Cairo.
La administración del Ejército Real recuerda los incidentes de violencia que acompañaron el partido del equipo contra el Al-Ahly egipcio en la fase de grupos, que presenció tensiones al final en el Estadio Internacional de El Cairo, lo que llevó a la administración a contactar previamente a la Confederación Africana de Fútbol para solicitar aclaraciones y garantías, lo que hace que el encuentro contra Pyramids esté rodeado de una cautela doble.
Según lo publicado por el periódico «Al-Akhbar», la administración del Ejército Real está adoptando un enfoque proactivo para el partido de vuelta programado para los días 20, 21 o 22 de marzo próximo, abriendo canales de coordinación temprana con la CAF y las autoridades egipcias pertinentes, para asegurar la estancia y los traslados del equipo, además de reforzar las medidas dentro y alrededor del estadio antes y después del pitido final.
El plan de seguridad del club militar incluye reforzar la vigilancia alrededor del lugar de alojamiento, asegurar rutas especiales para la entrada y salida de los jugadores, y designar observadores de seguridad acreditados por la federación continental para supervisar la organización, responsabilizando al club anfitrión de cumplir plenamente con el cuaderno de cargas.
En el aspecto técnico, el entrenador portugués Alexandre Santos se centra en el aspecto mental de los jugadores, preparándolos para manejar posibles presiones en El Cairo, con instrucciones claras de enfocarse en el rendimiento dentro del campo.
El ejército real aspira a enfrentar el encuentro con un discurso calmado y equilibrado, sin escaladas, mientras al mismo tiempo mantiene el derecho del equipo a garantizar el máximo nivel de protección para su delegación durante su estancia en El Cairo.
Sin embargo, los cálculos del partido van más allá del simple deseo de revancha, incluyendo consideraciones organizativas y de seguridad antes del esperado viaje de vuelta a El Cairo.
La administración del Ejército Real recuerda los incidentes de violencia que acompañaron el partido del equipo contra el Al-Ahly egipcio en la fase de grupos, que presenció tensiones al final en el Estadio Internacional de El Cairo, lo que llevó a la administración a contactar previamente a la Confederación Africana de Fútbol para solicitar aclaraciones y garantías, lo que hace que el encuentro contra Pyramids esté rodeado de una cautela doble.
Según lo publicado por el periódico «Al-Akhbar», la administración del Ejército Real está adoptando un enfoque proactivo para el partido de vuelta programado para los días 20, 21 o 22 de marzo próximo, abriendo canales de coordinación temprana con la CAF y las autoridades egipcias pertinentes, para asegurar la estancia y los traslados del equipo, además de reforzar las medidas dentro y alrededor del estadio antes y después del pitido final.
El plan de seguridad del club militar incluye reforzar la vigilancia alrededor del lugar de alojamiento, asegurar rutas especiales para la entrada y salida de los jugadores, y designar observadores de seguridad acreditados por la federación continental para supervisar la organización, responsabilizando al club anfitrión de cumplir plenamente con el cuaderno de cargas.
En el aspecto técnico, el entrenador portugués Alexandre Santos se centra en el aspecto mental de los jugadores, preparándolos para manejar posibles presiones en El Cairo, con instrucciones claras de enfocarse en el rendimiento dentro del campo.
El ejército real aspira a enfrentar el encuentro con un discurso calmado y equilibrado, sin escaladas, mientras al mismo tiempo mantiene el derecho del equipo a garantizar el máximo nivel de protección para su delegación durante su estancia en El Cairo.