Un archivo pendiente amenaza el enfrentamiento entre Marruecos y Escocia en la Copa del Mundo
Aumentan las preocupaciones sobre la preparación del Estadio Gillette para albergar el enfrentamiento entre la selección de Marruecos y Escocia, en el marco de la fase de grupos de la Copa Mundial 2026, programada para celebrarse entre los meses de junio y julio próximos en Estados Unidos, México y Canadá, con la participación de 48 selecciones por primera vez en la historia del torneo.
El estadio ubicado en la ciudad de Foxborough aún no ha obtenido la licencia oficial para albergar el partido, debido a disputas financieras y administrativas entre las partes involucradas, relacionadas con los costos laborales y algunos gastos asociados a la infraestructura durante el período del torneo.
Según informó el periódico británico The Sun, el Ayuntamiento de Foxborough exige el pago de aproximadamente 6 millones de libras esterlinas para cubrir los costos laborales y gastos adicionales, mientras que la familia Kraft, propietaria del equipo New England Patriots, se niega a asumir este monto, argumentando que el estadio estará bajo la supervisión de la FIFA durante todo el Mundial.
Este desacuerdo abre la posibilidad de trasladar el partido a otro estadio o de realizar un ajuste en el calendario de partidos a última hora, lo que podría poner a la selección marroquí y a sus aficionados bajo una presión adicional antes del inicio del torneo.
Por otro lado, la FIFA se está moviendo para resolver la crisis lo antes posible, trabajando en preparar el terreno de juego y elevar el nivel de preparación, para garantizar que el encuentro se lleve a cabo en la fecha prevista, especialmente porque la selección marroquí compite en el grupo C junto a Brasil, Haití y Escocia, con la esperanza de continuar con los resultados positivos que logró en la edición pasada.
El estadio ubicado en la ciudad de Foxborough aún no ha obtenido la licencia oficial para albergar el partido, debido a disputas financieras y administrativas entre las partes involucradas, relacionadas con los costos laborales y algunos gastos asociados a la infraestructura durante el período del torneo.
Según informó el periódico británico The Sun, el Ayuntamiento de Foxborough exige el pago de aproximadamente 6 millones de libras esterlinas para cubrir los costos laborales y gastos adicionales, mientras que la familia Kraft, propietaria del equipo New England Patriots, se niega a asumir este monto, argumentando que el estadio estará bajo la supervisión de la FIFA durante todo el Mundial.
Este desacuerdo abre la posibilidad de trasladar el partido a otro estadio o de realizar un ajuste en el calendario de partidos a última hora, lo que podría poner a la selección marroquí y a sus aficionados bajo una presión adicional antes del inicio del torneo.
Por otro lado, la FIFA se está moviendo para resolver la crisis lo antes posible, trabajando en preparar el terreno de juego y elevar el nivel de preparación, para garantizar que el encuentro se lleve a cabo en la fecha prevista, especialmente porque la selección marroquí compite en el grupo C junto a Brasil, Haití y Escocia, con la esperanza de continuar con los resultados positivos que logró en la edición pasada.