Aguard explota de ira tras el empate de Marsella
El internacional marroquí Nayef Aguerd lanzó declaraciones explosivas tras el empate del Olympique de Marsella contra el Estrasburgo con un resultado de (2-2), en un partido celebrado en el estadio Vélodrome que presenció errores fatales en los últimos minutos.
En su entrevista con beIN Sports después del partido, Aguerd expresó su gran descontento, diciendo: «Es doloroso. Los aficionados están cansados de escuchar promesas de corregir errores. La única verdad es lo que sucede en el campo».
El desarrollo del encuentro... un final doloroso.
Marsella entró al partido con cautela bajo la dirección del entrenador interino Jacques Abardonado, quien asumió el cargo tras la salida de Roberto De Zerbi.
El equipo se benefició de los movimientos de Mason Greenwood, antes de que Amine Gouiri aumentara la ventaja con un segundo gol en la segunda mitad, lo que dio a los aficionados la esperanza de asegurar los tres puntos.
Sin embargo, los últimos minutos trajeron un escenario impactante, ya que el equipo retrocedió notablemente y recibió un gol de empate, luego cometió un error que provocó un penal decisivo en el minuto 90+4, quedándose con solo un punto en medio de la ira de las gradas.
Un mensaje claro dentro del vestuario.
Aguerd enfatizó que la responsabilidad es colectiva, añadiendo: «Es fácil culpar a la defensa, pero el problema concierne a todo el equipo. No se puede continuar de esta manera, y esto es humillante para todos».
Concluyó su discurso enfatizando la necesidad de tener una personalidad más fuerte en el campo: «Tenemos talento, pero no es suficiente. Necesitamos ser más agresivos. Debemos ser mejores en casa y avanzar».
Las declaraciones de Akard reflejan la tensión dentro del Marsella, en un momento delicado de la temporada, donde las demandas de los aficionados aumentan en cuanto a la necesidad de recuperar la disciplina y lograr resultados positivos que devuelvan al equipo al camino correcto.
En su entrevista con beIN Sports después del partido, Aguerd expresó su gran descontento, diciendo: «Es doloroso. Los aficionados están cansados de escuchar promesas de corregir errores. La única verdad es lo que sucede en el campo».
El desarrollo del encuentro... un final doloroso.
Marsella entró al partido con cautela bajo la dirección del entrenador interino Jacques Abardonado, quien asumió el cargo tras la salida de Roberto De Zerbi.
El equipo se benefició de los movimientos de Mason Greenwood, antes de que Amine Gouiri aumentara la ventaja con un segundo gol en la segunda mitad, lo que dio a los aficionados la esperanza de asegurar los tres puntos.
Sin embargo, los últimos minutos trajeron un escenario impactante, ya que el equipo retrocedió notablemente y recibió un gol de empate, luego cometió un error que provocó un penal decisivo en el minuto 90+4, quedándose con solo un punto en medio de la ira de las gradas.
Un mensaje claro dentro del vestuario.
Aguerd enfatizó que la responsabilidad es colectiva, añadiendo: «Es fácil culpar a la defensa, pero el problema concierne a todo el equipo. No se puede continuar de esta manera, y esto es humillante para todos».
Concluyó su discurso enfatizando la necesidad de tener una personalidad más fuerte en el campo: «Tenemos talento, pero no es suficiente. Necesitamos ser más agresivos. Debemos ser mejores en casa y avanzar».
Las declaraciones de Akard reflejan la tensión dentro del Marsella, en un momento delicado de la temporada, donde las demandas de los aficionados aumentan en cuanto a la necesidad de recuperar la disciplina y lograr resultados positivos que devuelvan al equipo al camino correcto.