Barcelona presenta una queja oficial contra el arbitraje tras el partido contra Atlético de Madrid
El FC Barcelona anunció que presentó una queja oficial ante la Federación Española de Fútbol, debido a la controversia arbitral que acompañó su enfrentamiento contra el Atlético de Madrid en la ida de las semifinales de la Copa del Rey.
La carta dirigida al presidente de la federación y al presidente del Comité de Árbitros (CTA), así como a los responsables del VAR, incluía críticas claras a lo que el club describió como la "falta de criterios unificados" en las decisiones arbitrales.
Barcelona confirmó en su comunicado la existencia de disparidades en las decisiones disciplinarias en casos similares, considerando que esta diferencia genera una sensación de doble rasero, lo cual va en contra de los principios de justicia e igualdad en las competiciones.
El club también señaló una clara discrepancia en la interpretación de las manos dentro del área, incluso en partidos dirigidos por los mismos árbitros, lo que refuerza, según el comunicado, la sensación de arbitrariedad y falta de coherencia en la aplicación de las normas.
El comunicado también abordó el mecanismo de uso de la tecnología de video, pidiendo más transparencia, especialmente en los casos "milimétricos" que no se acompañaron de explicaciones técnicas claras. Además, el club cuestionó los criterios adoptados para enviar al árbitro a revisar las jugadas en la pantalla del estadio, señalando la ausencia de un enfoque unificado en este aspecto.
Barcelona solicitó la publicación de las grabaciones de audio completas de todas las revisiones del VAR, ya sea que el árbitro haya sido llamado a la pantalla o no, considerando esto un paso necesario para fortalecer la transparencia.
A pesar de la intensidad de las críticas, el Barcelona enfatizó que su acción no busca cuestionar la profesionalidad de los árbitros, sino que tiene como objetivo una revisión urgente de los criterios adoptados.
El club propuso crear un código de conducta o un reglamento disciplinario específico para el cuerpo arbitral, que incluya consecuencias públicas y transparentes en caso de errores graves o negligencia, con el objetivo de fortalecer la confianza en el sistema arbitral y garantizar la integridad de las competiciones.
Al final de su declaración, el club afirmó que su acción no solo se enmarca en la defensa de sus intereses, sino que también busca proteger la credibilidad de las competiciones y garantizar un entorno competitivo justo para todos los clubes.
La carta dirigida al presidente de la federación y al presidente del Comité de Árbitros (CTA), así como a los responsables del VAR, incluía críticas claras a lo que el club describió como la "falta de criterios unificados" en las decisiones arbitrales.
Barcelona confirmó en su comunicado la existencia de disparidades en las decisiones disciplinarias en casos similares, considerando que esta diferencia genera una sensación de doble rasero, lo cual va en contra de los principios de justicia e igualdad en las competiciones.
El club también señaló una clara discrepancia en la interpretación de las manos dentro del área, incluso en partidos dirigidos por los mismos árbitros, lo que refuerza, según el comunicado, la sensación de arbitrariedad y falta de coherencia en la aplicación de las normas.
El comunicado también abordó el mecanismo de uso de la tecnología de video, pidiendo más transparencia, especialmente en los casos "milimétricos" que no se acompañaron de explicaciones técnicas claras. Además, el club cuestionó los criterios adoptados para enviar al árbitro a revisar las jugadas en la pantalla del estadio, señalando la ausencia de un enfoque unificado en este aspecto.
Barcelona solicitó la publicación de las grabaciones de audio completas de todas las revisiones del VAR, ya sea que el árbitro haya sido llamado a la pantalla o no, considerando esto un paso necesario para fortalecer la transparencia.
A pesar de la intensidad de las críticas, el Barcelona enfatizó que su acción no busca cuestionar la profesionalidad de los árbitros, sino que tiene como objetivo una revisión urgente de los criterios adoptados.
El club propuso crear un código de conducta o un reglamento disciplinario específico para el cuerpo arbitral, que incluya consecuencias públicas y transparentes en caso de errores graves o negligencia, con el objetivo de fortalecer la confianza en el sistema arbitral y garantizar la integridad de las competiciones.
Al final de su declaración, el club afirmó que su acción no solo se enmarca en la defensa de sus intereses, sino que también busca proteger la credibilidad de las competiciones y garantizar un entorno competitivo justo para todos los clubes.