Diario Olé: Marruecos adelanta a España en la carrera por albergar la final del Mundial
El periódico deportivo argentino Olé, de amplia difusión, reveló el aumento de la competencia entre Marruecos y España, socios en la candidatura para organizar la Copa Mundial 2030, para obtener el honor de albergar la final del mayor evento de fútbol del mundo, en una carrera que describió como una de las luchas más emocionantes detrás de las escenas deportivas y diplomáticas.
El periódico describió esta competencia como una "lucha encendida" entre dos candidaturas fuertes, cada una con elementos claros de fortaleza. Sin embargo, se inclinó por Marruecos, considerando que el proyecto marroquí se basa en una visión de futuro ambiciosa que podría otorgarle una ventaja decisiva al tomar la decisión final.
Según Olé, Marruecos apuesta por el proyecto del Gran Estadio Hassan II en la ciudad de Benslimane, que el periódico describió como la "joya" esperada para el Mundial 2030, señalando que continúan las obras para construir un enorme complejo deportivo que se espera sea el más grande del mundo, con una capacidad de hasta 115,000 espectadores, algo sin precedentes en los torneos de la Copa del Mundo.
El periódico destacó que la modernidad del estadio, su diseño contemporáneo y su capacidad récord representan los principales puntos fuertes de la candidatura marroquí, que busca ofrecer una final excepcional y una experiencia para los aficionados sin precedentes que esté a la altura del evento mundial.
Por otro lado, España propone el estadio Santiago Bernabéu en la capital, Madrid, como candidato oficial para albergar la final. Aunque el estadio ha sido sometido a una renovación integral que lo ha convertido en uno de los más avanzados del mundo, el periódico señaló algunos desafíos potenciales, entre ellos observaciones técnicas relacionadas con el cumplimiento de los estándares de la FIFA, además de disputas legales locales relacionadas con el ruido y los servicios alrededor del estadio.
Olé confirmó que la última palabra la tiene la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), que tomará su decisión basada en informes de evaluación técnica detallada de ambos proyectos. Mientras España confía en su experiencia organizativa y el simbolismo de su estadio histórico, Marruecos apuesta por el factor de modernidad y gran tamaño como elemento que podría inclinar la balanza a su favor.
Cabe mencionar que Portugal, el tercer socio en el expediente conjunto, salió oficialmente de la carrera para albergar la final, ya que no cuenta con un estadio que cumpla con el requisito de capacidad mínima de 80,000 espectadores. Así, la competencia queda restringida entre Marruecos y España, en una batalla deportiva y diplomática que determinará la sede de la final del Mundial 2030.
El periódico describió esta competencia como una "lucha encendida" entre dos candidaturas fuertes, cada una con elementos claros de fortaleza. Sin embargo, se inclinó por Marruecos, considerando que el proyecto marroquí se basa en una visión de futuro ambiciosa que podría otorgarle una ventaja decisiva al tomar la decisión final.
Según Olé, Marruecos apuesta por el proyecto del Gran Estadio Hassan II en la ciudad de Benslimane, que el periódico describió como la "joya" esperada para el Mundial 2030, señalando que continúan las obras para construir un enorme complejo deportivo que se espera sea el más grande del mundo, con una capacidad de hasta 115,000 espectadores, algo sin precedentes en los torneos de la Copa del Mundo.
El periódico destacó que la modernidad del estadio, su diseño contemporáneo y su capacidad récord representan los principales puntos fuertes de la candidatura marroquí, que busca ofrecer una final excepcional y una experiencia para los aficionados sin precedentes que esté a la altura del evento mundial.
Por otro lado, España propone el estadio Santiago Bernabéu en la capital, Madrid, como candidato oficial para albergar la final. Aunque el estadio ha sido sometido a una renovación integral que lo ha convertido en uno de los más avanzados del mundo, el periódico señaló algunos desafíos potenciales, entre ellos observaciones técnicas relacionadas con el cumplimiento de los estándares de la FIFA, además de disputas legales locales relacionadas con el ruido y los servicios alrededor del estadio.
Olé confirmó que la última palabra la tiene la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), que tomará su decisión basada en informes de evaluación técnica detallada de ambos proyectos. Mientras España confía en su experiencia organizativa y el simbolismo de su estadio histórico, Marruecos apuesta por el factor de modernidad y gran tamaño como elemento que podría inclinar la balanza a su favor.
Cabe mencionar que Portugal, el tercer socio en el expediente conjunto, salió oficialmente de la carrera para albergar la final, ya que no cuenta con un estadio que cumpla con el requisito de capacidad mínima de 80,000 espectadores. Así, la competencia queda restringida entre Marruecos y España, en una batalla deportiva y diplomática que determinará la sede de la final del Mundial 2030.