De la duda a la dominación: ¿Cómo cambió el Real Madrid?
El Real Madrid ha vuelto a ser completamente diferente, solo una semana fue suficiente para que los rasgos de este cambio llegaran a todos los rincones del mundo del fútbol, incluso a aquellos que exageraron en las críticas durante lo que se describió como la "noche negra del sábado" contra el Levante en el Santiago Bernabéu.
La primera responsabilidad recae sobre los propios jugadores del primer equipo, los mismos jugadores (aunque no todos) que despidieron a Xabi Alonso con mensajes de cortesía a través de las redes sociales. Los jugadores finalmente obtuvieron lo que querían... y el resultado se muestra claramente en el campo de juego.
Los jugadores en el frente... y Arbeloa como asistente.
En esta revolución, no se puede ignorar el factor de novedad que representó Álvaro Arbeloa, quien ya dejó su huella, pero la recuperación de la intensidad y ferocidad del Real Madrid se debió sobre todo a los propios jugadores, aquellos que visten la camiseta y marcan la diferencia. El fútbol tiene sus propias reglas, pero lo que ocurrió confirma una vez más la gran influencia que los jugadores pueden ejercer sobre su entorno, algo que el club en Valdebebas comprendió hace tiempo y sobre lo cual tomó la decisión de cambiar el cuerpo técnico.
Hoy, el equipo corre, presiona y se mueve como una sola unidad. ¿Existe una fórmula mágica? ¿La aplicó Arbeloa con la ayuda de su nuevo socio Pintus? ¿O se debe a un ambiente más sencillo y relajado en el vestuario? La realidad es que los jugadores se sintieron liberados de algunas restricciones que Xabi Alonso intentó imponer, las cuales podrían funcionar en otros clubes, pero no se adaptaron al Real Madrid.
Arbeloa se limitó a aplicar lo que ha demostrado ser exitoso en el club durante este siglo: cercanía con los jugadores, defenderlos dentro y fuera del campo, y trabajar arduamente en la preparación de los partidos.
Volver a competir por La Liga y la Liga de Campeones.
A principios de diciembre, comenzó a surgir dentro del club la convicción de que era necesario un cambio. Los responsables sabían que las cosas no iban en la dirección correcta y que no se lograría un entendimiento entre Xabi Alonso y una gran parte del vestuario. Se le dio una oportunidad adicional, pero no cambió la realidad: los jugadores no querían y Alonso no pudo.
Arbeloa logró lo que su amigo Xabi no pudo, basándose en la confianza de los jugadores desde el primer día. El orden y el compromiso devolvieron al Real Madrid a la senda de la competencia, y la alegría volvió a reflejarse en los rostros de los jugadores en el campo. Vinicius Junior, con la renovación de su contrato cerca, es el símbolo más destacado de esta transformación.
En las oficinas de la administración, la imagen es clara: el Real Madrid es capaz de competir por La Liga y la Liga de Campeones con los recursos actuales. Por esta razón, se cerró la puerta a nuevas contrataciones en este mercado, con la plena convicción de que lo que tiene el equipo es suficiente para luchar en todos los frentes.
La primera responsabilidad recae sobre los propios jugadores del primer equipo, los mismos jugadores (aunque no todos) que despidieron a Xabi Alonso con mensajes de cortesía a través de las redes sociales. Los jugadores finalmente obtuvieron lo que querían... y el resultado se muestra claramente en el campo de juego.
Los jugadores en el frente... y Arbeloa como asistente.
En esta revolución, no se puede ignorar el factor de novedad que representó Álvaro Arbeloa, quien ya dejó su huella, pero la recuperación de la intensidad y ferocidad del Real Madrid se debió sobre todo a los propios jugadores, aquellos que visten la camiseta y marcan la diferencia. El fútbol tiene sus propias reglas, pero lo que ocurrió confirma una vez más la gran influencia que los jugadores pueden ejercer sobre su entorno, algo que el club en Valdebebas comprendió hace tiempo y sobre lo cual tomó la decisión de cambiar el cuerpo técnico.
Hoy, el equipo corre, presiona y se mueve como una sola unidad. ¿Existe una fórmula mágica? ¿La aplicó Arbeloa con la ayuda de su nuevo socio Pintus? ¿O se debe a un ambiente más sencillo y relajado en el vestuario? La realidad es que los jugadores se sintieron liberados de algunas restricciones que Xabi Alonso intentó imponer, las cuales podrían funcionar en otros clubes, pero no se adaptaron al Real Madrid.
Arbeloa se limitó a aplicar lo que ha demostrado ser exitoso en el club durante este siglo: cercanía con los jugadores, defenderlos dentro y fuera del campo, y trabajar arduamente en la preparación de los partidos.
Volver a competir por La Liga y la Liga de Campeones.
A principios de diciembre, comenzó a surgir dentro del club la convicción de que era necesario un cambio. Los responsables sabían que las cosas no iban en la dirección correcta y que no se lograría un entendimiento entre Xabi Alonso y una gran parte del vestuario. Se le dio una oportunidad adicional, pero no cambió la realidad: los jugadores no querían y Alonso no pudo.
Arbeloa logró lo que su amigo Xabi no pudo, basándose en la confianza de los jugadores desde el primer día. El orden y el compromiso devolvieron al Real Madrid a la senda de la competencia, y la alegría volvió a reflejarse en los rostros de los jugadores en el campo. Vinicius Junior, con la renovación de su contrato cerca, es el símbolo más destacado de esta transformación.
En las oficinas de la administración, la imagen es clara: el Real Madrid es capaz de competir por La Liga y la Liga de Campeones con los recursos actuales. Por esta razón, se cerró la puerta a nuevas contrataciones en este mercado, con la plena convicción de que lo que tiene el equipo es suficiente para luchar en todos los frentes.