Gran enojo de los aficionados del Tottenham hacia el entrenador tras el nuevo tropiezo
Los aficionados del Tottenham experimentaron una gran ira tras el partido en el que el equipo empató con su anfitrión Burnley con un marcador de dos a dos en la vigésima tercera jornada de la Premier League, debido al resultado y al rendimiento, además de su evidente descontento con el entrenador Thomas Frank.
El ambiente en las gradas del equipo visitante reflejaba una gran tensión, con un aumento de las críticas desde los primeros minutos del encuentro, contrastando con la presencia local apagada en comparación con la presencia europea.
Durante el primer tiempo, los aficionados expresaron su descontento con el estilo de juego, coreando cánticos sarcásticos como: «Pases laterales y traseros, a donde quiera que vayamos», en referencia a la lentitud del rendimiento y la falta de efectividad ofensiva, lo que aumentó la presión sobre el equipo y el cuerpo técnico.
Con el avance de Burnley con un marcador de 2-1, los cánticos se convirtieron en un ataque directo al entrenador Thomas Frank, donde las voces de los aficionados exigían la salida de Frank, coreando: «Queremos a Frank fuera» y «serás despedido por la mañana», en una escena que refleja la profundidad del enojo y la pérdida de confianza.
No es la primera vez que los aficionados del Tottenham se vuelven en contra del entrenador fuera de casa, ya que la intensidad de las críticas se ha vuelto más directa y severa con el paso del tiempo.
Aunque el gol decisivo del empate anotado por Cristian Romero alivió relativamente el ambiente, el creciente estado de enojo indica que la presión sobre el entrenador aumenta día tras día.
El ambiente en las gradas del equipo visitante reflejaba una gran tensión, con un aumento de las críticas desde los primeros minutos del encuentro, contrastando con la presencia local apagada en comparación con la presencia europea.
Durante el primer tiempo, los aficionados expresaron su descontento con el estilo de juego, coreando cánticos sarcásticos como: «Pases laterales y traseros, a donde quiera que vayamos», en referencia a la lentitud del rendimiento y la falta de efectividad ofensiva, lo que aumentó la presión sobre el equipo y el cuerpo técnico.
Con el avance de Burnley con un marcador de 2-1, los cánticos se convirtieron en un ataque directo al entrenador Thomas Frank, donde las voces de los aficionados exigían la salida de Frank, coreando: «Queremos a Frank fuera» y «serás despedido por la mañana», en una escena que refleja la profundidad del enojo y la pérdida de confianza.
No es la primera vez que los aficionados del Tottenham se vuelven en contra del entrenador fuera de casa, ya que la intensidad de las críticas se ha vuelto más directa y severa con el paso del tiempo.
Aunque el gol decisivo del empate anotado por Cristian Romero alivió relativamente el ambiente, el creciente estado de enojo indica que la presión sobre el entrenador aumenta día tras día.