Alonso enfrenta una prueba temprana en el Real Madrid
Xabi Alonso comienza su nueva misión como entrenador del Real Madrid con un gran desafío: cómo reducir la excesiva dependencia del astro francés Kylian Mbappé, quien se ha convertido en una pieza clave en el ataque durante la temporada pasada.
A pesar de que el equipo no logró conquistar ningún gran título, Mbappé brilló notablemente, anotando 43 goles en 56 partidos, lo que le valió el premio del Balón de Oro europeo y el título de máximo goleador de la liga española.
El diario español "Marca" reveló que Mbappé anotó más del 31% de los goles del equipo en todas las competiciones, mientras que el porcentaje aumentó al 40% solo en la liga, siendo el autor del gol inicial en 15 partidos de La Liga, lo que refleja la dependencia del equipo en él en el ataque.
En su ausencia en cuatro partidos, la tasa de goles del equipo disminuyó de 2.1 a 1.5 goles por partido; a pesar de los intentos de Vinícius y Rodrigo, fue Valverde quien mostró mayor efectividad, lo que destacó la fragilidad del sistema colectivo sin el delantero francés.
Alonso, quien lideró con éxito al Bayer Leverkusen basándose en pases organizados, presión alta y múltiples soluciones ofensivas, ahora enfrenta un desafío diferente: gestionar un equipo que incluye a una estrella del calibre de Mbappé, lo que representa una prueba psicológica y táctica en sus primeras temporadas con el club merengue.
El desafío principal radica en construir un sistema ofensivo colectivo que reduzca la dependencia de Mbappé sin afectar su estrellato y su papel crucial, distribuyendo roles entre jugadores destacados como Vinícius, Rodrigo, Bellingham, Endrick y el nuevo fichaje Franco Mastantuono.
Alonso se enfrentará a su primera prueba oficial cuando dirija al Real Madrid en la Copa Mundial de Clubes, donde se aclarará rápidamente su capacidad para crear un nuevo equilibrio ofensivo dentro del equipo, y si podrá aliviar la dependencia de Mbappé o si el club continuará por la misma senda anterior.
A pesar de que el equipo no logró conquistar ningún gran título, Mbappé brilló notablemente, anotando 43 goles en 56 partidos, lo que le valió el premio del Balón de Oro europeo y el título de máximo goleador de la liga española.
El diario español "Marca" reveló que Mbappé anotó más del 31% de los goles del equipo en todas las competiciones, mientras que el porcentaje aumentó al 40% solo en la liga, siendo el autor del gol inicial en 15 partidos de La Liga, lo que refleja la dependencia del equipo en él en el ataque.
En su ausencia en cuatro partidos, la tasa de goles del equipo disminuyó de 2.1 a 1.5 goles por partido; a pesar de los intentos de Vinícius y Rodrigo, fue Valverde quien mostró mayor efectividad, lo que destacó la fragilidad del sistema colectivo sin el delantero francés.
Alonso, quien lideró con éxito al Bayer Leverkusen basándose en pases organizados, presión alta y múltiples soluciones ofensivas, ahora enfrenta un desafío diferente: gestionar un equipo que incluye a una estrella del calibre de Mbappé, lo que representa una prueba psicológica y táctica en sus primeras temporadas con el club merengue.
El desafío principal radica en construir un sistema ofensivo colectivo que reduzca la dependencia de Mbappé sin afectar su estrellato y su papel crucial, distribuyendo roles entre jugadores destacados como Vinícius, Rodrigo, Bellingham, Endrick y el nuevo fichaje Franco Mastantuono.
Alonso se enfrentará a su primera prueba oficial cuando dirija al Real Madrid en la Copa Mundial de Clubes, donde se aclarará rápidamente su capacidad para crear un nuevo equilibrio ofensivo dentro del equipo, y si podrá aliviar la dependencia de Mbappé o si el club continuará por la misma senda anterior.