Críticas de un famoso periodista a la gestión de Al-Shabab por el proyecto de documentación
En un momento de ebullición al aire, el periodista Walid Al-Faraj salió de su habitual calma, atacando a Fares Al-Alyani, representante del club Al-Shabab en el comité de documentación, después de que este último describiera los resultados del comité como sesgados y fraudulentos.
El ataque no fue pasajero, sino que llevó un mensaje contundente: “Basta de distorsionar la historia del deporte saudí”. Como si Al-Faraj levantara la bandera de defensa de la integridad del deporte ante una ola de dudas y la ira de los aficionados de Al-Shabab.
Walid Al-Faraj criticó duramente al representante de Al-Shabab, Fares Al-Alyani, tras sus declaraciones contra el comité de documentación de los campeonatos. Al-Alyani acusó al comité de favorecer a los clubes Al-Hilal, Al-Nassr, Al-Ittihad y Al-Ahli a expensas de los demás clubes.
El representante de Al-Shabab consideró que la exclusión de los campeonatos de copas es una falsificación de la historia de su antiguo club y una clara injusticia. Al-Faraj dijo: “Nadie tiene derecho a describir un proyecto nacional como fraude, ni a jugar con la política de la destrucción”.
Al-Faraj enfatizó que la historia del deporte en el reino es larga y rica, y no se puede resumir en un momento de emoción.
El ataque no fue pasajero, sino que llevó un mensaje contundente: “Basta de distorsionar la historia del deporte saudí”. Como si Al-Faraj levantara la bandera de defensa de la integridad del deporte ante una ola de dudas y la ira de los aficionados de Al-Shabab.
Walid Al-Faraj criticó duramente al representante de Al-Shabab, Fares Al-Alyani, tras sus declaraciones contra el comité de documentación de los campeonatos. Al-Alyani acusó al comité de favorecer a los clubes Al-Hilal, Al-Nassr, Al-Ittihad y Al-Ahli a expensas de los demás clubes.
El representante de Al-Shabab consideró que la exclusión de los campeonatos de copas es una falsificación de la historia de su antiguo club y una clara injusticia. Al-Faraj dijo: “Nadie tiene derecho a describir un proyecto nacional como fraude, ni a jugar con la política de la destrucción”.
Al-Faraj enfatizó que la historia del deporte en el reino es larga y rica, y no se puede resumir en un momento de emoción.